Escribime
Adulto mayor entrenando en un parque al aire libre

01 · Clases para adultos mayores

Entrenar a los 70 no es un lujo. Es tu independencia.

Calistenia adaptada, al aire libre, en los Bosques de Palermo, para personas de 60 años en adelante. El objetivo acá no es la estética ni el rendimiento: es que sigas haciendo tu vida sin depender de nadie.

Lo que pasa mientras no hacemos nada

La pérdida de fuerza es silenciosa hasta que deja de serlo

A partir de los 30 empezamos a perder masa muscular. Se estima que entre un 3 % y un 8 % por década, y el ritmo se acelera después de los 60. Es un proceso que tiene nombre —sarcopenia— y una característica traicionera: no se ve en la balanza, porque la grasa suele ocupar el lugar que deja el músculo.

Entonces no te enterás por el peso. Te enterás otro día. El día que no podés abrir un frasco. El día que necesitás las dos manos y un envión para salir del sillón. El día que decidís no ir a lo de tu nieta porque hay escaleras y te da fiaca —aunque en realidad no es fiaca—.

La parte buena, que es la importante

El entrenamiento de fuerza es una de las intervenciones más estudiadas que existen en adultos mayores, y la evidencia es consistente en algo: el músculo responde a cualquier edad. Cambia el punto de partida y cambian los tiempos. No cambia el hecho de que responde.

Lo que se perdió por falta de uso, en buena medida, se recupera con uso.

Hombre mayor entrenando La fuerza es la moneda con la que se paga la autonomía

Qué vamos a buscar

Cuatro objetivos que se miden en tu vida, no en un espejo

Si al mes no notás alguno de estos cuatro, algo estamos haciendo mal y lo revisamos.

Levantarte sin las manos

Salir de una silla usando solo las piernas. Es uno de los mejores predictores de autonomía que se conocen, y se entrena.

Subir un piso sin frenar

Casi nunca es falta de aire: es falta de fuerza en las piernas obligando al corazón a compensar.

Cargar las bolsas

Trabajamos fuerza de agarre específicamente. Es de lo primero que se pierde y de lo que más rápido vuelve.

Recuperar el equilibrio

Que un tropezón sea un tropezón y no una caída. Es la diferencia entre un susto y una fractura de cadera.

Mujer mayor entrenando

La pregunta de siempre

“¿Calistenia? Pero si yo no puedo ni colgarme”

Y está perfecto. No vas a hacer una dominada el primer día. Probablemente tampoco el primer año. Y no hace falta.

Calistenia significa entrenar con el peso del propio cuerpo. Y ahí está la ventaja que ningún gimnasio tiene: el peso se gradúa cambiando el ángulo. No necesito una mancuerna de 2 kg ni una de 20. Te muevo tres pasos y ya cambió la dificultad.

  • Empuje: flexiones contra una pared, después contra un banco, después en el piso. Es el mismo ejercicio en tres dosis distintas.
  • Tracción: remo en una barra alta, casi parado. Trabajás la espalda sin colgarte ni un segundo.
  • Piernas: sentadilla hasta un banco. Bajás, tocás, subís. Cuando te sobra, bajamos el banco.
  • Isometrías: sostener una posición. Genera fuerza con muy poca exigencia articular. Ideal para arrancar.
  • Nada de impacto: sin saltos, sin correr, sin cargas externas sobre la columna.

Lo difícil lo conozco. Por eso sé cómo bajarlo.

Entreno calistenia desde 2013, cuando en Argentina recién empezaba. Conozco los ejercicios difíciles desde adentro, y justamente por eso sé cómo se llega a ellos de a poco. Cada movimiento exigente es la punta de una escalera larga, y el que conoce la escalera entera sabe dónde poner tu primer escalón: tan bajo como haga falta.

No tenés que tenerle miedo. Nadie te va a pedir que te cuelgues, que saltes ni que hagas nada que hoy no puedas hacer. Arrancamos exactamente donde estás. Si querés ver de dónde vengo, acá está mi historia.

Para que no te agarre de sorpresa

Cómo es una clase, paso a paso

Ni un minuto con alguien gritándote que le des más.

01

Cómo venís hoy

Te pregunto cómo dormiste, si te duele algo, qué comiste y cuándo, si venís cansado. La clase de hoy se arma con esa respuesta, no con lo que yo tenía planeado.

02

Movilidad y entrada en calor

Articulación por articulación, de arriba hacia abajo. Es la parte que más se subestima y la que evita el 90 % de las molestias.

03

Equilibrio y agarre

Apoyo en un pie, cambios de dirección, caminar con carga, colgarse de la barra los segundos que aguantes. Va antes de la fuerza a propósito: son cosas que necesitan el sistema nervioso fresco, no cansado. Poco glamoroso y enormemente útil.

04

Fuerza

El bloque central. Empuje, tracción y piernas, en la progresión que te corresponda hoy. Nunca al fallo: siempre terminás la serie sintiendo que te quedaban dos repeticiones más.

05

Vuelta a la calma

Respiración y elongación suave. Te vas caminando tranquilo, no arrastrándote. Si te vas destruido, me equivoqué yo.

Y algo que pasa durante toda la clase, sin que se anuncie

Además de entrenador soy Master Practitioner en PNL. Mientras entrenamos escucho cómo te hablás: qué te decís cuando un ejercicio no te sale, en qué momento aparece el “yo ya no puedo a mi edad”, cuándo te querés bajar. Eso también se trabaja, en la misma hora y sin costo aparte.

No es un agregado de marketing. Hoy cualquiera se pone la palabra “coach” al lado del nombre; yo hice los dos años completos de formación y tengo los títulos. Ver de qué se trata

Antes de todo esto hay una charla, y no se paga

Nos encontramos en el parque, me contás tu historia, te cuento cómo trabajo y miro cómo te movés. Ese día no entrenás. Si después querés empezar, empezamos; si no, no pasó nada y no gastaste un peso.

Hablemos de seguridad

Cómo me aseguro de no hacerte mal

Apto físico, sin excepciones

Si tenés una condición diagnosticada —cardíaca, ósea, articular, metabólica— te pido el apto de tu médico antes de empezar, y entreno dentro de lo que ese apto indique.

Tu historia completa

Cirugías, prótesis, caídas previas, medicación, mareos. Todo eso cambia decisiones concretas del entrenamiento. Cuanto más me contás, más seguro es.

Nunca al límite

Usamos una escala de esfuerzo simple: si no podés hablar mientras lo hacés, bajamos. El progreso viene de la constancia, no de la intensidad heroica.

Dónde termina lo mío

Soy entrenador, no médico ni kinesiólogo. No trato lesiones ni patologías. Entreno a la persona alrededor de lo que tenga, en coordinación con quien la esté atendiendo. Si algo excede mi rol, te lo digo y te derivo. Prefiero perder un alumno antes que hacerte mal.

Para que no haya malentendidos

Lo que estas clases no son

No es “gimnasia para abuelos”

Nada de pelotitas de colores ni mover los brazos al ritmo de la música. Es entrenamiento de fuerza de verdad, dosificado para vos.

No es una clase de elongación

Elongamos, sí. Pero la flexibilidad sin fuerza no te sostiene cuando te tropezás en el cordón.

No es una competencia

Nadie compara con nadie. El único punto de referencia sos vos hace tres meses.

No es rehabilitación

Si estás en tratamiento por una lesión, primero el kinesiólogo. Cuando te dé el alta, hablamos.

Todavía no tengo testimonios para mostrarte, y no los voy a inventar

Entreno calistenia desde 2013, pero nunca me promocioné. Esta página es la primera vez que salgo a ofrecerlo. Podría llenar esta parte con reseñas falsas —se hace todo el tiempo y no se nota—, y prefiero no hacerlo.

Si venís, vas a ser de los primeros. A cambio tenés más de diez años de calistenia, dos formaciones completas y toda mi atención, porque no tengo una agenda llena entre la que repartirla. Y la primera charla no te cuesta nada.

Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntarme

Tengo 78 años. ¿No soy demasiado grande?

No. Hay estudios de entrenamiento de fuerza hechos en personas de más de 85 años, y en todos aparece respuesta. La edad cambia los tiempos y la progresión, no la posibilidad.

La pregunta útil no es cuántos años tenés, sino qué podés hacer hoy. Eso lo vemos juntos el primer día.

Tengo osteoporosis / artrosis / hipertensión. ¿Puedo entrenar?

En general sí, y en muchos casos el entrenamiento de fuerza forma parte de lo que los propios médicos recomiendan. Pero eso lo define tu médico, no yo.

Traeme el apto físico y, si podés, contame qué te indicó. Yo armo el entrenamiento dentro de ese marco y te aviso si algo se me escapa.

Me da vergüenza que me vean entrenando en un parque

Es de lo más común, y se va rápido. Las clases son individuales: no hay grupo, no hay nadie mirándote y no hay con quién compararte. Somos vos y yo.

Además elegimos horarios de poca gente y una zona tranquila del parque. Al mes te vas a sorprender de lo poco que te importa quién pasa caminando.

¿Cuánto tardo en notar algo?

Las primeras semanas la mejora es sobre todo de coordinación: el mismo músculo empieza a funcionar mejor. Eso se nota bastante rápido, en general dentro del primer mes, y aparece como “me cuesta menos”.

El cambio de masa muscular es más lento y necesita meses de constancia. Cualquiera que te prometa otra cosa te está vendiendo humo.

¿Qué tengo que llevar?

Ropa cómoda, zapatillas con buen agarre, agua y, según la época, gorro o campera. Nada más. El parque tiene todo lo que necesitamos.

¿Puede acompañarme alguien de mi familia?

Sí, y las primeras veces suele ayudar. Que tu hijo o tu pareja vea cómo trabajamos les baja la ansiedad a los dos, sobre todo si son ellos los que te insistieron para que vinieras.

Las clases igual son individuales: entrenás vos, ellos miran.

Falté dos semanas por un viaje. ¿Perdí todo?

No. Se pierde bastante menos de lo que la gente teme, y se recupera más rápido de lo que costó la primera vez. Volvés, retomamos un escalón más abajo y en dos semanas estás donde estabas.

El primer paso

Cada año que pasa sin entrenar es más caro que el anterior.

Escribime y charlamos sin compromiso: qué venís haciendo, qué te preocupa y si esto es realmente para vos. Si creo que necesitás otra cosa, te lo voy a decir.

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